ada

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lunes, 30 de abril de 2007

Fantasmas

Fantasmas

Con el amargo sabor del adiós uno entiende que ha muerto que no importa cuanto lo intente estas muerto, que ahora ya solo somos fantasmas incorpóreos que aunque siga manifestándome enterándome de todo y “hablando” no puedo tocarte ni verte en realidad no puedo sentir tus manos al apretar las mías o un beso en mi mejilla, no puedo ver tus gestos ni el brillo de tus ojos cuando algo te emociona de verdad. Entonces no vivo, la vida es mas que respirar y comer la vida es sentir y hace mucho tiempo que no te he podido sentir entonces para ti no soy mas que un fantasma vano que te contempla desde las lejanas sombras del recuerdo.

sábado, 21 de abril de 2007

Las palabras de un mimo

Caminando por las calles de una gran ciudad me encontré con un singular personaje que nunca me hablo y sin embargo me enseño mucho……………

En un parque de mi ciudad la multitud se hacia presente para reír y disfrutar de un momento ameno a costillas de un simpático sujeto de extrañas características sus colores se avían ido y con ellos su voz, yo no entendía que le veían a ese sujeto para mi era ofensivo ¿Qué de gracioso tenia ver a un sujeto así?

Una tarde de domingo, lo recuerdo bien, mi madre me llevo a aquel parque las campanadas de la iglesia nos daba a entender que ya eran las cinco de la tarde y ya no quedaba mucha gente. Para variar mamá se encontró con una amiga de ella y empezó a charlar con ella para no aburrirme corrí cuan rápido dieron mis piernas a los columpios, me divertía mucho pero poco a poco me fui agotando y el impulso cada vez era menor, pero entonces alguien me dio un aventón muy fuerte como mi padre solía hacerlo, ¿pero quien era? ¿Mamá? Y entonces lo vi aquel payaso carente de colores estaba a mi espalda, como comprenderán entonces apenas era una niña pequeña y me asuste, di un salto precipitado y caí un par de metros mas allá sacudiendo el polvo del vestido regrese a verlo pero no estaba allí, el bandido no hizo sonido alguno y entonces sentí una mano en mi hombro, sabia que era el, regrese a verlo y el me sonreía con ternura, con aire de superioridad pregunte - ¿es que acaso usted no tiene casa?- y el sin palabras solo moviendo su cabeza y sonriente siempre decía que si con un tono enojado entonces pregunte - ¿ así? ¿Dónde?- y el solo me mostraba aquel parque ya desolado por la avanzada hora de la tarde, entonces sentí lastima por el hombre pero el seguía sonriendo y como para no faltar a la cortesía con señas y gestos me pregunto lo mismo, y yo le señale el final de la calle para q se hiciera una idea de donde vivía. El sonriente personaje empezó a caminar de forma muy graciosa cerca mió mientras yo lo veía, me mostró sus manos cubiertas por esos impecables guantes blanquísimos y me robaba sonrisas y risas muy fácil con movimientos curiosos casi hipnóticos de sus manos cuando puff! ¡Apareció una rosa! Y me la entrego jugamos por un rato, me entrego la rosa señalo a mi madre como si quisiera que se la de y cuando voltee el ya no estaba.

Mamá al ver mi rostro de confusión me pregunto que pasaba y conteste - no nada seguro ya es tarde- ella no entendió nada pero para mi todo estaba claro el también tenia que dormir.
Pasaron unos días hasta q después de clases regrese sola al parque caminaba para ver si encontraba a aquel risueño amigo que me divirtió tanto ese día y lo encontré al muy pícaro tomando una siesta en la resbaladilla. Abrió un solo ojo y al verme dio un brinco y me saludó muy alegre, esa tarde nos divertimos mucho y eso se repetiría por varios meses, después de la escuela al parque y jugar con el.

Una tarde de esas vi a unos municipales focegear con alguien, era el, lo estaban esposando al verme el sonrió picaramente y antes de que se den cuanta el había esposado a los dos municipales corrió donde mi y me saludo como siempre, pero yo no podía sonreírle como siempre empezó el a hacerme reír y todo bien, los municipales regresaron por el y se lo llevaron de nuevo el al ver la cara de preocupación q abre puesto se escapo de nuevo hizo un par de piruetas para mi y una vez ,as apareció una rosa y me la dio, me sonrió de una forma muy paternal y me hablo era la primera vez q le oía la voz y sencillamente me dijo - solo sonríe amiguita- yo pasmada de oírle me quede sentada allí mismo viendo como los municipales se llevaban a mi amigo, pero el nunca perdió la gracia y hasta el final se fue sonriente yo le miraba y me contuve hasta que estuviera lejos para que no me viera llorar

Desde entonces trato de hacer lo que le me dijo “sonreír” ya no he ido a aquel parque ni siquiera vivo ya en aquella ciudad me he mudado a una mas grande quizá más seria, más gris, pero no importa por q ahora solo sonrió.

De profesiones diferentes

En un cuarto pequeño, incomodo y mal ubicado ante mi veo todo lo que tengo y lo que no tengo, contemplo la poca luz que se atreve a entrar por el remedo de ventana que tengo junto a mi cama, respiro profundamente y mi mente comienza a divagar en recuerdos sueltos de lo bueno que puede ser cambiar tu forma de ver por una vez en tu vida.

Cuando la lluvia termina todo empieza, siempre la lluvia ha logrado bajar los ánimos de la ciudad, pero para mi no; me gusta verla caer y al finalizar su aparición caminar por las calles mojadas y ver como toda la gente camina de nuevo para llegar a sus destinos. Así mismo paso pero esta vez se salio de control y todo lo que paso cambio la historia de siempre.
Los pasos seguían la línea errática de siempre y me llevarían donde el viento lo mandaba , pero nunca creí terminar de ese lado de la ciudad, daban ya las once de la noche cuando me di cuanta q mis manos manchadas de aceite, mis jeans con grasa y mi franela y mi llave de tuercas no estaban a la altura del evento q presenciaba a través del ventanal, note un par de miradas incomodas y disimuladamente me moví de allí para verlo desde mas legos, arrimado en el poste de luz como si esperara el auto bus sin dejar ver mi interés. Pasaría una media hora para cuando me aburrí de contemplar el actuar de la parte de la sociedad que desconocía.

Empecé a caminar por el bulevar para distraer mi cabeza de todos esos ritos de la gente de otra clase social cuando vi una delicada figura varada en la acera por culpa de su auto, como prófugo obedecí a mi instinto q me orillo a esconderme y mirarla por un momento nunca olvidare esa figura que envuelta en aquel vestido negro con sutiles brillos alumbraban aquel lugar y mis ojos su pelo castaño jugando con el viento q no dejaba de soplar su tersa piel mostrando un parejo bronceado que seguramente lo adquirió en la playa el ultimo verano, sus ojos mostrando cierto desden por el acontecimiento con su auto pero conservando un aire de dama que nunca había visto.
Algo en mi me obligo a salir del escondite acercarme a ella aunque mi cerebro no lo mando yo ya estaba frente a frente con ella. No sabia lo que hacia y ella solo me miraba con aire desafiante y yo solo me incline para ver el imperfecto y procedí a solucionarlo sin decir nada, ella me miraba curiosa se puso un pesado abrigo muy grueso y se sentó en la acera a ver lo que hacia, un silencio incomodo nos asfixiaba aunque a decir verdad yo estaba muy satisfecho por que el auto quedaría listo en poco tiempo, pero ella rompió el silencio con un comentario muy extraño para mi “jamás entenderé todo eso que tu haces ahí” y yo pensaba ¿como alguien q salio de la universidad q seguramente entiende le la bolsa y todo eso que a mi me marea no puede entender que la banda del auto estaba rota?, me limite a reírme me senté junto al cofre del motor la mire y dije: “cada quien en su mundo ¿no?” ella me sonrió y seriamente pregunto “¿Cuánto me costara esto?” yo sonreí y mi cerebro se apagó y para mejorar las cosas mi estomago contestó: “sus sonrisa es suficiente” para cuando mi cerebro reacciono trato de arreglarlo diciendo: “es que no estoy trabajando solo ayudo a alguien que lo necesita” pero era tarde los colores se avían subido ya al rostro y ella se percató de ello.

Me veía burlonamente y me dijo que no me ofrecerá dinero por que seria una ofensa pero que en gratitud q le acompañe a cenar, yo acepte pero no me esperaba un lugar así para cenar. Al entrar el encargado nos dio una mesa casi central el ambiente era extraño para mi la música era tranquila las personas al comer apenas susurraban lo que seguramente eran conversaciones, botellas de vinos finos se veían circular por las mesas, los meseros atentos cuidando que todo sea perfecto, los trajes finos hacían sentir su presencia y lo peor de todo era que ella estaba muy tranquila. Nos sentamos y empecé a reír y le dije: “a todo esto ¿Cómo te llamas?”, sonrió y se presentó como si fuera una autoridad importante y yo me presente como si fuera un cliente más del taller.
Las horas pasaron nunca cenamos solo nos sentamos ahí conversando de libros de Julio Verne, que a ella le costo creer que los leí todos, el vino se acabó muy rápido y nos pidieron q nos fuéramos del lugar dado la avanzada hora.


Así todo cambio mi historia mi vida y a la mañana siguiente solo puedo ver lo que tengo lo que no tengo y lo que nunca necesite, solo puedo verme en mi cuartucho, ver mis ropas sucias en el suelo intercaladas con los vestidos finos de ella y verme a mi mismo contemplando un amanecer con alguien que nunca pensé que le hablaría solo puedo vernos abrazados y sentir como nuestras respiraciones se hacen una sin importar no seamos de la misma alcurnia, sin importar que tengamos profesiones diferentes o ¿quién sabe? ¿Quizás a ella si le importe?

la ultima hoja del diario de un capitan

Veo como se aleja mientras pienso en todo lo que he hecho, todo lo que he vivido y adonde me llevo. Con nostalgia recuerdo los tiempos mejores junto a mi familia, las enseñanzas de mi padre que yo transmitiría a mis hijos mas las mías propias, lo difícil que fue encontrar el amor de una buena mujer que me aguanto tanto tiempo aun en esos momentos cuando no lo merecía, los triunfos que no eran mas que regresar a casa a salvo. Recuerdo la tristeza en la cara de mi familia al verme partir y su ilusión al ver que me acercaba al puerto. Uno de mis mas gratos recuerdos fue la primera vez que me aventure en el mar, el vaivén de las olas nos saludaba y el viento nos acompañaba, junto al curioso susurro del mar se podía oír al capitán dando ordenes y se sentía muy agudamente el compañerismo de todos; yo entonces apenas un adolescente que todo lo veía emocionado queriendo ser mas amigo de los mayores y aprender de ellos, aunque ellos solo me usaban pero a la final aprendí de ellos a ser un buen marinero.

Con el paso de los años todo cambio, las tormentas me fueron forjando a fuego lento arriesgándolo todo para sobrevivir hasta convertirme en capitán y tener mi barco dar yo las ordenes a hombres que se sacrificarían por la causa. Nuestras aventuras fueron innumerables recorrimos muchos lugares dejando nuestros recuerdos en cada puerto por los q pasamos y llevándonos muchos recuerdos, el ron, las mujeres, y nuestras historias se oían en las noches en los puertos por la mañana solo se oía mi voz dando la orden de zarpar, de nuevo a la mar de nuevo a la aventura.

Pero nada es para siempre, los años no pasan en vano y todo acabo hoy veo mi barco alejándose de mi lo veo una vez mas victorioso con las velas izadas y mi tripulación fiel, cruzando el mar pero esta vez sin mi, esta vez es por mi. Las cenizas que dejo mi cuerpo se esparcen en el aire y en el mar, el viento sopla mas fuerte para despedirme y yo sonrió y veo como se aleja mi barco lleno de recuerdos de amigos de las personas que amo con un nuevo capitán al mando, un nuevo capitán que alguna vez llame hijo….

Los últimos vientos de verano

Así he titulado este escrito por q hoy veo como una era se va con este verano.
Una era ha terminado dando paso a una nueva vienen a mi los recuerdos de una vida q hoy ya perece lejana veo con nostalgia a los q hoy ocupan el lugar donde estaba.
Veo a lo lejos los lugares q acostumbrábamos hoy vacíos ya sin gracia a lo lejos vemos las marcas q dejamos ahí para q todos sepan q ese es nuestro lugar pero hoy ya no lo es recordaremos siempre aquellas aventuras q en ese entonces parecían verdaderas proezas y que hoy no son mas q travesuras de niños
El tiempo sigue su marcha aunque no nos guste las cosas siempre cambian aunque las preferimos como eran antes inevitablemente el mundo sigue girando ¿Qué nos deparara el futuro? No lo se la verdad hoy eso no me importa por q de seguro todo lo q venga no me cambiara miro atrás y veo todo lo q viví cada aventura cada amor cada triunfo y cada derrota pero al final siempre fui yo eso nadie lo podrá cambiar
Por que al final no existe final solo un nuevo comienzo y la esperanza de conquistar el horizonte

Una gótica toma conciencia de su cadera!!!

Me encontraba en el bar de turno viendo pasar el tiempo, irse mi dinero tras unas copas y como el ambiente empieza a tornarse más y más alegre entre los presentes.
La noche pasa a velocidad lenta y desde la barra tengo una vista panorámica de todo lo que acontece en el lugar.
Barias parejas muy acarameladas se ven a lo largo de la pista, las mesas llenas con grupos de amigos que por algún evento especia, cumpleaños de alguien, aniversarios, reencuentro de viejos amigos, o simplemente amigos de la oficina que han querido ir a pasar el rato. Veo extranjeros anonadados con el movimiento de caderas de las chicas locales, veo a las chicas que se han preparado con todas su armas para seducir a algún chico que les invitara las copas y a los “buitres” que están prestos a ver que presa cae, pero hay una imagen que desentona con le resto del ambiente, un ser inseguro pero que intimida a todos, con su apariencia es como si no deseara estar ahí, pero se mantiene allí de pie mirando a todos con infinito desden, su ropa negra y pálido maquillaje daba a entender que estaba fuera de lugar, como si una nube negra se formara sobre ella. En ese momento un gran alboroto acontece del otro lado del bar; un grupo se ha puesto a corear la canción que el dj colocó y por si fuera poco se dio el clásico trencito, me entretuvo por el momento, fue divertido ver como gente normal pierde los limites que le imponen la vergüenza ante los efectos de un par de copas.
¿Pero que fue de aquella chica gótica? Después de unos minutos aquella muchacha se acerca a la barra a se sienta y pide un trago, después de varios shots al hilo su mirada cambia ahora es mas perdida en el vacío, se percata de su estado y se levanta, camina un par de metros y vuelve a observar a los danzantes.
Pasa un rato y la pierdo de vista, salgo por un poco de aire fresco, enciendo un cigarrillo y contemplo la bella noche. Al término de este entro de nuevo en el ya saturado bar pero esta vez no entro, solo miro desde la puerta y noto algo curioso, aquella figura triste la veo luchando consigo mismo, el ritmo se ha puesto tropical y sus instintos latinos quieren salir, se abraza a si misma para contenerse pero su instinto es más fuerte y su cadera ha empezado a moverse al compás de de la música tropical que sonaba. Poco a poco se fue soltando, simplemente cambio, las chicas que antes eran quienes atraían las miradas la miraban a ella con envidia del control de su cuerpo, los chicos no podían moverse, se sentían intimidados ante tan magna criatura que surgió de la nada. Seria ya el centro de atención, pero un brusco cambio en la música provocado por un dj inexperto la hizo despertar de su trance y regresar a su pequeño mundo, que al verse siendo el centro de las miradas los colores le subieron al rostro y como alma que lleva el diablo sale corriendo de aquel lugar.
La sociedad nos rodea y peor aun esta en nosotros no podemos permanecer fuera de algo nuestro, aquella chica lo averiguo de esa manera y yo mirándolo todo.

jueves, 19 de abril de 2007

inmerecidamente galleta de la suerte

Inmerecidamente galleta de la suerte

Con los años las personas cambian, el mundo cambia, yo cambié. En un tiempo todo fue diferente sencillo los problemas no eran más que chorradas mal venidas que no hacían mella en nada, pero ahora las cosas se complican y la vida nos obliga a cambiar, a ser diferentes, a ser algo más. ¿Cuándo paso todo esto? ¿Cuándo la gente ya no era la misma? Nunca tendré conciencia de eso tampoco sabré cuando llegue a ser lo que soy hoy, nunca sabré cuando todo empezó, cuando me convertí en galleta de la suerte.

En algún punto del trayecto yo deje de ser un loco normal para ser un loco menos normal y en ese punto las demás personas se dieron cuanta mi forma que de ser cambió y ya no era uno más, era aquel en quien confiar, pero……………. ¿porque confiar en alguien? Yo diría que uno confía cuando sabes que ese alguien no te fallara, entonces ¿porque deberían confiar en alguien? si todos tenemos conciencia de que la gente no es perfecta y en algún punto del camino todos fallan por mínima que sea la cosa. Aunque claro si no fuera así las personas solo confiaran en un dios que es perfecto entonces nos nace una necesidad de confiar en las personas para desahogarnos de nuestros problemas y que alguien más nos pueda ayudar físicamente en ese instante lo cual nunca lo entenderé.
Nunca lo pensé así pero las personas no deben hacer ese tipo de cosas, cualquier rasgo de confianza se arriesgan a ser traicionados y entonces ¿por que confiar?
Todo el mundo ya tiene problemas y tiene historias y ya son suficientes como para pasar entretenidos en eso como para encargarse de los problemas de los demás y bueno luego se enojan cuando no se logra ayudar ¿Qué pasa realmente cuando eso pasa? Bueno no lo se pero a mi me pasa que fallar es caer en un gran agujero negro en donde ni la luz escapa en donde los conflictos se hacen más pesados por que ya fallaste y no lograras arreglarlo del todo, la confianza no se restaura jamás y ni mil proverbios lo cambiaran, entonces se rompe la galleta de la suerte y te das cuenta que nunca hubo papelito dentro que te diga algo bueno algo que de verdad sirva.